
Por fin se cayó mi venda de los ojos, o el cirio que suelo llevar. Moraleja?...,ninguna, solo me irrita ser tan cándida, pero a la vez ser cándida es frescura que muchos desearían..., una frescura que rejuvenece y es parte de mi espíritu a la cual no pienso renunciar, porque solo me volvería rancia y avinagrada...., o autista, cosa que no soportaría.
2 comments:
Si... pero cual es el motivo?
hombre..., eso es capitulo a parte.
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